tagore
Poeta adicto al portal
Soledad testigo ciego
arbusto silencioso, si,
aun el viento duerme;
siento el latido veloz
de la espuma hecha cuerpo.
Radiante piedrecita del camino,
tangible lodo en forma de huella
armónico sonido del agua
que besa la roca...
Llora montaña,
descansa en tu ventana,
y llénate de lunas.
Los compases circulares
del sonido de tu vientre
idealizan mi pasar
bienvenidos al mundo,
amarillos duendecillos de nariz
dorada y sexo frágil.
Rito de la noche vagabunda
máscara de estrellas,
tras la pista de la flor
que subasta un pétalo al roció.
A las puertas del color
llega mi intangible risa
sabio saltarín del instante;
pero aun, el viento duerme,
vuelvo a sentir el latido veloz,
de la espuma hecha cuerpo.
Solo aun...logro escuchar
el armónico sonido del agua
que besa la roca...
Llora montaña,
descansa en tu ventana,
y llénate de lunas.
María Fernanda
y
Carlos Alberto