Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Ayer nuestros cuerpos hablaron
se dijeron de todo
pausada y sensualmente
se pintaron de caricias y tacto
bebieron del jugo consentido
qué fantasía...mas maravillosa
qué momento tan perfecto y sublime
fueron sensibles el uno con el otro
se entendieron como nunca
y pactaron hasta siempre.
Qué se hablen nuestros cuerpos
qué se digan lo que tengan que decir
qué nadie y nada los acalle
qué se desvistan en el amor que se declaran
qué se palpen en el ritmo de sus latidos
qué desnuden su intimidad ante sus ojos apasionados
qué la motivación los abrase y nunca mas los abandone
qué la rutina se transforme en cambio permanente
qué el éxtasis fecunde esos cuerpos para siempre.
se dijeron de todo
pausada y sensualmente
se pintaron de caricias y tacto
bebieron del jugo consentido
qué fantasía...mas maravillosa
qué momento tan perfecto y sublime
fueron sensibles el uno con el otro
se entendieron como nunca
y pactaron hasta siempre.
Qué se hablen nuestros cuerpos
qué se digan lo que tengan que decir
qué nadie y nada los acalle
qué se desvistan en el amor que se declaran
qué se palpen en el ritmo de sus latidos
qué desnuden su intimidad ante sus ojos apasionados
qué la motivación los abrase y nunca mas los abandone
qué la rutina se transforme en cambio permanente
qué el éxtasis fecunde esos cuerpos para siempre.