Hablemos
de esto y de aquello,
del amor
y por lo menos
de pensar
en lo que queremos.
No son tiempos
para perder el tiempo,
la maquinaria del cerebro
se siente atraída
por los rayos del sol
que infunden calor eterno
a los pensamientos,
de los seres humanos
que juegan con sus sentimientos,
así sea verano o invierno.
Hablemos.
de esto y de aquello,
del amor
y por lo menos
de pensar
en lo que queremos.
No son tiempos
para perder el tiempo,
la maquinaria del cerebro
se siente atraída
por los rayos del sol
que infunden calor eterno
a los pensamientos,
de los seres humanos
que juegan con sus sentimientos,
así sea verano o invierno.
Hablemos.