Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ayer se dejó olvidado
en su bolsillo el mañana,
por eso viste de hoy
con pinceladas de otoño,
con armamentos de nieve
y enredaderas de fuego,
con algún sonrojado agosto
donde la sombrilla crece
sus aguijones de acero,
su apariencia de beata
protegida del infierno,
alabada en sus maneras,
amordazada en su cueva,
donde la mancha no aclara,
donde el recuerdo no existe,
donde el amor se resiste
hacer de ayer su mañana.