Haciendo el amor
se procura no envejecer el tiempo,
simplemente hacerlo cotidiano
simplemente gozarlo,
cautivando los rincones de tu cuerpo
y excitando los sentidos,
triturando las emociones
creando incontrolable placer
que condena las ganas
de volverlo hacer,
enredándose en el amor,
en el alma que se escapa,
en la esencia que libera
una cierta melodía
de gemidos y caricias,
meciéndote en el aire
entre ideas y sueños,
que te agotan el día
pero te levantan la llama
de perdidos años,
es como respirar la brisa del mar
mezcla de sal y agua,
que libera tu cuerpo
y hace resbalar las emociones;
haciendo el amor
los corazones se besan
haciendo correr la sangre
hasta los huesos,
haciendo transpirar el llanto
y la alegría juntos rara vez,
abriendo los poros del vació
liberando la soledad,
levantando los vellos
hasta hacerlos gritar,
hacer el amor
es simplemente un acto de lujuria
donde no se abandonan
la confianza y el pudor,
donde se toca lo intocable
y escupes la razon.
se procura no envejecer el tiempo,
simplemente hacerlo cotidiano
simplemente gozarlo,
cautivando los rincones de tu cuerpo
y excitando los sentidos,
triturando las emociones
creando incontrolable placer
que condena las ganas
de volverlo hacer,
enredándose en el amor,
en el alma que se escapa,
en la esencia que libera
una cierta melodía
de gemidos y caricias,
meciéndote en el aire
entre ideas y sueños,
que te agotan el día
pero te levantan la llama
de perdidos años,
es como respirar la brisa del mar
mezcla de sal y agua,
que libera tu cuerpo
y hace resbalar las emociones;
haciendo el amor
los corazones se besan
haciendo correr la sangre
hasta los huesos,
haciendo transpirar el llanto
y la alegría juntos rara vez,
abriendo los poros del vació
liberando la soledad,
levantando los vellos
hasta hacerlos gritar,
hacer el amor
es simplemente un acto de lujuria
donde no se abandonan
la confianza y el pudor,
donde se toca lo intocable
y escupes la razon.