horizonte
Poeta asiduo al portal
Ven y regresa a donde siempre moras,
y entre montes y valles revestidos de anhelo,
hazme estremecer hasta sentirme presa de tu lujuria.
Dejemos que las aves en dulce canto,
acompañen en sinfonía nuestros gemidos,
y entre fresco viento plasma tu poesía en mi piel.
Ardiendo yo en calor de deseos de ti,
mi cuerpo grita las ansías de volver amarte, de sentirte dentro.
Vistamos de hermosura y luz nuestros días,
y entre suspiros de intenso placer envolvámonos en sexo.
Llevame a volar al ocaso nuestros sueños,
haciéndome templar con besos lentos sedientos de poseer,
Ahoguémonos en delirio dejándonos morir en deseo de tenernos.
te daré la miel de mis besos , yo de ti comeré la fruta prohibida,
bebiendo el néctar de tus deseos hazme tuya.
Fundamos nuestras almas,
en un rayo ardiente produciendo un eterno consuelo,
muéveme al compás de tu respirar,
y termina en mi lo que es tuyo.
Espero de tus ojos el volver a mirar tu alma,
respirando el perfume profundo de tu piel.
En mis pasos quedaron tus pisadas,
y ellas me llevan a donde alberga tu amor,
un lugar de magia donde tú vuelas en el aire,
desnudando, tocando mi corazón.
Entre las ramas de tus caricias quítame la respiración,
hasta llegar al clímax de un eterno orgasmo.
Ven regresa a donde tu vives llevame al clímax
porque yo muero por mirarme en ti y hacerte el amor.
y entre montes y valles revestidos de anhelo,
hazme estremecer hasta sentirme presa de tu lujuria.
Dejemos que las aves en dulce canto,
acompañen en sinfonía nuestros gemidos,
y entre fresco viento plasma tu poesía en mi piel.
Ardiendo yo en calor de deseos de ti,
mi cuerpo grita las ansías de volver amarte, de sentirte dentro.
Vistamos de hermosura y luz nuestros días,
y entre suspiros de intenso placer envolvámonos en sexo.
Llevame a volar al ocaso nuestros sueños,
haciéndome templar con besos lentos sedientos de poseer,
Ahoguémonos en delirio dejándonos morir en deseo de tenernos.
te daré la miel de mis besos , yo de ti comeré la fruta prohibida,
bebiendo el néctar de tus deseos hazme tuya.
Fundamos nuestras almas,
en un rayo ardiente produciendo un eterno consuelo,
muéveme al compás de tu respirar,
y termina en mi lo que es tuyo.
Espero de tus ojos el volver a mirar tu alma,
respirando el perfume profundo de tu piel.
En mis pasos quedaron tus pisadas,
y ellas me llevan a donde alberga tu amor,
un lugar de magia donde tú vuelas en el aire,
desnudando, tocando mi corazón.
Entre las ramas de tus caricias quítame la respiración,
hasta llegar al clímax de un eterno orgasmo.
Ven regresa a donde tu vives llevame al clímax
porque yo muero por mirarme en ti y hacerte el amor.
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