Gecito Dzuba
Poeta recién llegado
Perdido en el tiempo de dolor,
De la angustia, tristeza,
Mi alma, que perdió tu olor,
De ojos tuyos tan hermosos,
Ya no soporta tu dureza.
Porque mis gritos de amor,
Que lanzo hacia tus olvidos,
Solo me hieren con temor
Que me inyecta tu silencio,
Como el martillo vengador.
¿A caso no fuimos dos?
Que prometimos la eternidad,
A la felicidad que despertamos
Al entregarnos en el Dados.
No fui perfecto ni de lejos,
Ni llevo vida por el libro,
La improviso, la invento,
Pero jamás me rindo
Al prometer mi corazón!
Espero que un día me perdones,
Las torpezas, los errores,
Que te des cuenta - los amores,
Inmunes siempre a rencores,
Son hasta el final.
Cansado ya de los encontras,
Que no convencen, siendo mil,
Te dejo el tiempo que encuentres
Camino hacia mi sabor,
Hacia mis brazos, mi amor.
De la angustia, tristeza,
Mi alma, que perdió tu olor,
De ojos tuyos tan hermosos,
Ya no soporta tu dureza.
Porque mis gritos de amor,
Que lanzo hacia tus olvidos,
Solo me hieren con temor
Que me inyecta tu silencio,
Como el martillo vengador.
¿A caso no fuimos dos?
Que prometimos la eternidad,
A la felicidad que despertamos
Al entregarnos en el Dados.
No fui perfecto ni de lejos,
Ni llevo vida por el libro,
La improviso, la invento,
Pero jamás me rindo
Al prometer mi corazón!
Espero que un día me perdones,
Las torpezas, los errores,
Que te des cuenta - los amores,
Inmunes siempre a rencores,
Son hasta el final.
Cansado ya de los encontras,
Que no convencen, siendo mil,
Te dejo el tiempo que encuentres
Camino hacia mi sabor,
Hacia mis brazos, mi amor.
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