salgo por el espejo
para buscarte
ya extiende mi pupila
sus anillos al llamado
transparente de tus sienes azules
...y soy el viento
atravezando el corazón
de las nubes
rizando el beso de las olas
cuidando el vuelo del albatros
haciendo cantar a las montañas frías
azorando las cabezas de pascua...
...qué dulce es mirar la lejanía presintiéndote
sintiendo tus latidos
en mi interior oscuridad
cuánto dolor también
saber que no me sabes
que mi brillo es tan pequeño...
...y allá está la bahía
donde sentada
navegas el cristal
con tu mirada triste...
ah es imposible amada no pensarte
no estar donde tu estás
mientras ahora lloro tu ventana
...he llegado temblando hasta el recinto de tus sueños
mas me quedaré quieto
contemplando en silencio tu soledad violeta
cayendo callado
-inexistente-
en cada una
de tus lágrimas
-ardiendo-