Ictiandro
Poeta adicto al portal
Hagamos un brindis esta noche
magia y luna de ti presentes,
la brisa que tus labios toca
es beso que la copa rebosa
en melodía carnal de un roce
respirándote despacio, silente.
Hagamos un brindis esta noche
palabra sobre palabra mirándote,
beber el dulce vino de tu boca
hálito de vida que alma quema
caricia que en tus pupilas amanece
mi vida con tu vida sólo renace.
Hagamos un brindis esta noche
mano sobre mano besándose,
tejer complicidad bajo la mesa
ser de nuestra hoguera la leña,
viva paz que tu corazón sostiene
armonía de querernos sin límites.
Hagamos un brindis esta noche
rosa tú de pétalos vivientes,
absorber néctar que tu piel evoca
al deslizar mi esencia corpórea
sobre tallo perfecto de tu simiente
y hacer dulce miel seduciéndote.
Hagamos un brindis esta noche
pincel sobre tu óleo dibujándote,
aquietar alas en el abrazo a la ola
que te hace mía cabalgando la espuma
que rompe en la playa distante
donde he de besar tus ojos, encontrarte.
Hagamos un brindis esta noche
oídos sordos al bullicio que arremete,
iluminar la habitación con una vela
que sobre la mesa la terraza armoniza,
el mar con su música nos sostiene
abrazados en vuelo alto eternizándote.
Hagamos un brindis esta noche
alineados nuestros astros distantes
hacer de los kilómetros el día que llega
siendo de nuestras almas la espera,
andén donde un segundo es instante
de la sonrisa reconocida, abrazarte.
Hagamos un brindis esta noche
corazón al desnudo, pleno, abriéndose,
estallar en inmortal tormenta de entrega
que mis brazos sean cáliz de tu vida
y tras melodía de las copas besándose
uno seremos entre sombras amándonos.
magia y luna de ti presentes,
la brisa que tus labios toca
es beso que la copa rebosa
en melodía carnal de un roce
respirándote despacio, silente.
Hagamos un brindis esta noche
palabra sobre palabra mirándote,
beber el dulce vino de tu boca
hálito de vida que alma quema
caricia que en tus pupilas amanece
mi vida con tu vida sólo renace.
Hagamos un brindis esta noche
mano sobre mano besándose,
tejer complicidad bajo la mesa
ser de nuestra hoguera la leña,
viva paz que tu corazón sostiene
armonía de querernos sin límites.
Hagamos un brindis esta noche
rosa tú de pétalos vivientes,
absorber néctar que tu piel evoca
al deslizar mi esencia corpórea
sobre tallo perfecto de tu simiente
y hacer dulce miel seduciéndote.
Hagamos un brindis esta noche
pincel sobre tu óleo dibujándote,
aquietar alas en el abrazo a la ola
que te hace mía cabalgando la espuma
que rompe en la playa distante
donde he de besar tus ojos, encontrarte.
Hagamos un brindis esta noche
oídos sordos al bullicio que arremete,
iluminar la habitación con una vela
que sobre la mesa la terraza armoniza,
el mar con su música nos sostiene
abrazados en vuelo alto eternizándote.
Hagamos un brindis esta noche
alineados nuestros astros distantes
hacer de los kilómetros el día que llega
siendo de nuestras almas la espera,
andén donde un segundo es instante
de la sonrisa reconocida, abrazarte.
Hagamos un brindis esta noche
corazón al desnudo, pleno, abriéndose,
estallar en inmortal tormenta de entrega
que mis brazos sean cáliz de tu vida
y tras melodía de las copas besándose
uno seremos entre sombras amándonos.