guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Si, si estaba todo tranquilo,
ya he muerto y se que no estoy en el cielo,
pues tanta bonda nunca sería mía
por mi pecados tan distintos...
No pido el perdón de nadie,
no me quejo de mi suerte
ahora al borde de la muerte que puedo decir?
si no lloro por ti,
no sería nunca por nadie,
pero estas palabras de que me valen si no tengo nada,
ni un lugar donde caerme muerto, nada,
solo me queda el suele y el aire fresco,
sin gusto a nada, ni a nadie...
Quizás debería desaparecer
y borrar de una manera así de sencilla mis letras de la faz de esta tierra,
y borrar el recuerdo de aquella gente que me conoció,
pues no he valido la pena,
no!
ni la más miserable pena...
Pues con este vieja que voy a realizar,
me olvidaré de ti,
de ti y de ti también,
no me volverás a ver ni a escuchar,
estaré tan lejos...
que ni se acordarán de mi
pues será mejor así
antes de que continue algo que no vale la pena,
mi vida misma
este tormento tan inacabable,
solo mío, solo mío...
Cuando leas esta carta,
me abré alejado ya,
de este mundo de mentira y de patraña,
yo mismo andaré sin mirar atrás
sin música, sin nada que escuchar,
y tan solitario
que aunque pasen mil años no me reconocerás
pues ya me habrás olvidado,
sabes...
ni la muerte misma podrá aliviar estas penas,
y veinte años que son?
son nada,
y cincuenta palabras que son,
son nada,
en este mundo donde nunca encontré las cosas tan claras...
ya he muerto y se que no estoy en el cielo,
pues tanta bonda nunca sería mía
por mi pecados tan distintos...
No pido el perdón de nadie,
no me quejo de mi suerte
ahora al borde de la muerte que puedo decir?
si no lloro por ti,
no sería nunca por nadie,
pero estas palabras de que me valen si no tengo nada,
ni un lugar donde caerme muerto, nada,
solo me queda el suele y el aire fresco,
sin gusto a nada, ni a nadie...
Quizás debería desaparecer
y borrar de una manera así de sencilla mis letras de la faz de esta tierra,
y borrar el recuerdo de aquella gente que me conoció,
pues no he valido la pena,
no!
ni la más miserable pena...
Pues con este vieja que voy a realizar,
me olvidaré de ti,
de ti y de ti también,
no me volverás a ver ni a escuchar,
estaré tan lejos...
que ni se acordarán de mi
pues será mejor así
antes de que continue algo que no vale la pena,
mi vida misma
este tormento tan inacabable,
solo mío, solo mío...
Cuando leas esta carta,
me abré alejado ya,
de este mundo de mentira y de patraña,
yo mismo andaré sin mirar atrás
sin música, sin nada que escuchar,
y tan solitario
que aunque pasen mil años no me reconocerás
pues ya me habrás olvidado,
sabes...
ni la muerte misma podrá aliviar estas penas,
y veinte años que son?
son nada,
y cincuenta palabras que son,
son nada,
en este mundo donde nunca encontré las cosas tan claras...