Harto de mí,
Harto del sabor amargo,
Harto de vivir entre charcos,
Harto de soportar los espantos
que cada día acuden a mi bando.
Harto de mi cara bonita,
Y del perro abandonado
que busca la soledad.
¿Puedes ver mis ojos?
No estoy riendo,
no bailo ni canto,
no sueño ni salvo.
¿Puedes sentir mis latidos?
Aquí dentro no vive ningún cordero,
ningún modelo a seguir entre esperanza barata.
Toma mi mano: ¿sientes calor?
Detrás del telón se acaba la función,
Y nadie está invitado a contemplarla.
Harto de esperar miga de la miga,
Partícula de la partícula
Harto de las cuatro paredes mortales
que oprimen mi tráquea, acortan mi sino,
y arrojan el verdor de mi razón.
¿Escuchaste aquel grito?
Lo dudo.
¿Puedes tan sólo imaginar?
Harto de combatir contra el tiempo,
Que las canas se alimenten de su antojo,
que las hienas se deleiten con estos despojos.
Harto del sabor amargo,
Harto de vivir entre charcos,
Harto de soportar los espantos
que cada día acuden a mi bando.
Harto de mi cara bonita,
Y del perro abandonado
que busca la soledad.
¿Puedes ver mis ojos?
No estoy riendo,
no bailo ni canto,
no sueño ni salvo.
¿Puedes sentir mis latidos?
Aquí dentro no vive ningún cordero,
ningún modelo a seguir entre esperanza barata.
Toma mi mano: ¿sientes calor?
Detrás del telón se acaba la función,
Y nadie está invitado a contemplarla.
Harto de esperar miga de la miga,
Partícula de la partícula
Harto de las cuatro paredes mortales
que oprimen mi tráquea, acortan mi sino,
y arrojan el verdor de mi razón.
¿Escuchaste aquel grito?
Lo dudo.
¿Puedes tan sólo imaginar?
Harto de combatir contra el tiempo,
Que las canas se alimenten de su antojo,
que las hienas se deleiten con estos despojos.