poetakabik
Poeta veterano en el portal
Te busco entre los pliegues del olvido,
allí donde tu esencia aún me espera,
te nombro en cada gesto compartido
y en cada lágrima que no exagera.
Aunque no sepas ya quién soy contigo,
yo sí te llevo entero aquí en mi frente;
tu voz me dio el calor, me abrió el abrigo,
y tu silencio ahora es transparente.
He aprendido a leerte sin tus ojos,
a hablar con la ternura y el cuidado,
a sostener tu mundo entre despojos
de un tiempo que se ha vuelto desterrado.
No temas si me ves con la mirada
llena de lo que fuimos y no somos,
yo sigo aquí, de pie, como en tu entrada,
guardando los fragmentos que tejimos.
Eres la flor, aunque ya no florezcas,
la madre, el ser querido, el primer faro,
y aunque el presente a veces desfallezcas,
mi amor por ti no pierde su amparo.
Si ya no hablas, yo seré tu canto;
si no recuerdas, yo seré tu historia;
y si algún día me miras con espanto,
mi abrazo calmará tu alma ilusoria.
Y cuando partas, sin saber que partes,
llevarás lo mejor de lo vivido:
mi voz, tu paz, las memorias y los artes
que el corazón no deja en el olvido.
allí donde tu esencia aún me espera,
te nombro en cada gesto compartido
y en cada lágrima que no exagera.
Aunque no sepas ya quién soy contigo,
yo sí te llevo entero aquí en mi frente;
tu voz me dio el calor, me abrió el abrigo,
y tu silencio ahora es transparente.
He aprendido a leerte sin tus ojos,
a hablar con la ternura y el cuidado,
a sostener tu mundo entre despojos
de un tiempo que se ha vuelto desterrado.
No temas si me ves con la mirada
llena de lo que fuimos y no somos,
yo sigo aquí, de pie, como en tu entrada,
guardando los fragmentos que tejimos.
Eres la flor, aunque ya no florezcas,
la madre, el ser querido, el primer faro,
y aunque el presente a veces desfallezcas,
mi amor por ti no pierde su amparo.
Si ya no hablas, yo seré tu canto;
si no recuerdas, yo seré tu historia;
y si algún día me miras con espanto,
mi abrazo calmará tu alma ilusoria.
Y cuando partas, sin saber que partes,
llevarás lo mejor de lo vivido:
mi voz, tu paz, las memorias y los artes
que el corazón no deja en el olvido.
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