ALBERTO A. SOCORRO M.
Poeta fiel al portal
Que día por demás hermoso
cuando tu rostro
vuelvo yo a ver,
en tu mirada
que es agua clara
para un bello amanecer,
donde el decir
de una palabra
alegra el alma
sube el querer.
Cada día
de mi vida espero
que vuelvas
como el de ayer.
Ver el brillo de tu pelo.
Oler el perfume de tu piel.
Acompañar,
con mis ojos, tus desdenes
que mueves como tu quieres
y hacer mi vida más cruel.
Como todo día, al nacer,
yo espero que la luz te brille,
que sientas cuando te mire,
que suba más el querer.
Con el blanco de tu piel
arrope el moreno mío
que está sintiendo tu frío
al no poderte tener.
Y, aunque obligues mis tristezas
por no poderme querer,
ayudaré la esperanza lenta
hasta que suba el querer.
Me harán sufrir tus desdenes,
tu piel con su olor también
tu mirada cuando me miras
Hasta que suba el querer.
cuando tu rostro
vuelvo yo a ver,
en tu mirada
que es agua clara
para un bello amanecer,
donde el decir
de una palabra
alegra el alma
sube el querer.
Cada día
de mi vida espero
que vuelvas
como el de ayer.
Ver el brillo de tu pelo.
Oler el perfume de tu piel.
Acompañar,
con mis ojos, tus desdenes
que mueves como tu quieres
y hacer mi vida más cruel.
Como todo día, al nacer,
yo espero que la luz te brille,
que sientas cuando te mire,
que suba más el querer.
Con el blanco de tu piel
arrope el moreno mío
que está sintiendo tu frío
al no poderte tener.
Y, aunque obligues mis tristezas
por no poderme querer,
ayudaré la esperanza lenta
hasta que suba el querer.
Me harán sufrir tus desdenes,
tu piel con su olor también
tu mirada cuando me miras
Hasta que suba el querer.