Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Que me regalaste de tu vientre su fruto, esa alegría gestada, vida esperada e inédita, siendo tu su primero y verdadero amor absoluto...
Gracias, Mujer amorosa,
Que supiste acunar en tus brazos la razón de mis días, ese hijo tuyo, nacido como miel en ambrosias para ser mas tarde, el eterno amor que me llenara de alegrías marcando para siempre nuestras vidas...
Gracias, Mujer valiente,
Por mostrarnos que la vida es digna de ser vivida, si dejas en tus días el dolor y la alegria, pasar afluente, cara al viento muy fuerte, despertando a diario agradecida...
Hoy llegó al firmamento un nuevo lucero, y con afán de ternura alzo hoy mis preces al cielo, derroche de sentimiento sincero, abrazarte en otra vida, será siempre un dulce anhelo.
Hasta siempre dulce y valerosa mujer... GRACIAS..!!!