Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay puentes que no cruzan derrotas
viajero sin raíces
sin visión de futuro y sin aliento
con el doble sentido de circulación dañado
con los pies siempre fríos
perchero de gaviotas
cabeza apoyada en una nube con óxidos
un corazón de plomo que penetra el agua.
Hay puentes
que sueñan levantarse en el mañana
rezar al rojo del ocaso,
no echarle el ojo
al barco que navega su destino.
Hay puentes sin olfato para la guerra
que no buscan la paz por ser poco corrientes,
y no llevan candado prendido de los dedos
ni grito que disuada al asesino o al suicida.
Hay puentes
que prolongan lentamente su agonía
cuando llega el llanto
cuando cae la piedra
de un bosque consumido en llamas
de una primavera sin apogeo
de un cañón sin aventura alguna
de la bañera de un ahogado
poeta de su propia muerte.
Hay puentes que nunca quisieron serlo
de la manera en que lo fueron
pero sí de otra distinta,
alejados
de las artes afiladas de la espada o de la pluma
del puño de la discordia
del tornillo sin la tuerca.
Hay puentes olvidadizos
con cicatrices de ruedas
con banderas desmembradas en sus tallos
que perdieron su sentido y sus recuerdos
que cegaron sus arcos
hasta hacerse presas
de si mismos.
Hay puentes
quedémonos con eso
solamente
puentes….