Hay un rincón en ese corazón que aún tiene tu nombre, en él está el sofá en el que ocasiones te encontraba descansando.
Hay un rincón en ese corazón en el que aún se filtra la luz del atardecer por la ventana, esa luz que se reflejaba en tus ojos al mirarnos.
Ese rincón en el que aún se escucha el eco de tu canto y los acordes de tu guitarra resonando.
Es un espacio que te extraña y que hoy se siente solitario.
Hay un rincón en ese corazón, al cuál regreso aún de vez en cuando, para ver si con un poco de suerte, me encuentro contigo descansando.
Hay un rincón en ese corazón en el que aún se filtra la luz del atardecer por la ventana, esa luz que se reflejaba en tus ojos al mirarnos.
Ese rincón en el que aún se escucha el eco de tu canto y los acordes de tu guitarra resonando.
Es un espacio que te extraña y que hoy se siente solitario.
Hay un rincón en ese corazón, al cuál regreso aún de vez en cuando, para ver si con un poco de suerte, me encuentro contigo descansando.