Henry Rodriguez Calvo
Poeta recién llegado
He guardado la ilusión, la esperanza y la paciencia
para esperar y esperar
aquel sentimiento que ha de llegar
a saciar mi alma triste y solitaria.
He guardado mil años, angustias eternas y vacías,
agonías en éxtasis y lentas
para explicarle al corazón lo que no da la razón:
la soledad abrupta, injusta y mercenaria
que no deja que la compañia ideal y necesaria
pueda complementar mi vida lejana y utópica.
He guardado las angustias en el saco del olvido,
los recuerdos ingratos en el baúl del pasado
y las esperanzas frescas para este presente,
preparando los caminos para que aquella alma sensible y tierna
pronto llegue a recuperar el tiempo perdido.
¿Es que el amor no llega? ¿Es que la soledad no es vaga?
¿Es que ni la justicia en el eterno sentimiento existe?
He guardado noches enteras repletas de estrellas y lunas inolvidables,
cada espacio de mis melancolías, estrépitos de llantos infalibles
que ahogan cada segundo de mi alma.
He guardado toda la vida al amor, un amor sin barreras y límites,
que se entregue con el salvajismo y delirio del que nunca se haya escrito,
un amor transparente sin condiciones ni abismos que logren facilitar
que el corazón pueda entregar tanto tanto que no se haya visto,
por que he guardado toda mi existencia completa
a aquella persona que quiera llegar
y compartir por la vida entera todo un sentimiento eterno
no cumbre de estados físicos, sino del alma
quien es la que dicta todos los aménes de tu vida.
He guardado y seguiré guardando en mis rincones hondos,
preparando con entrega y esmero el lecho
de aquel sentimiento gemelo y sincero
que llegará un dia para liberarme de las soledades y tristezas.
He guardado ... sigo guardando y pregunto.... ¿acaso eres tú?
He guardado ... ¿para tí?
para esperar y esperar
aquel sentimiento que ha de llegar
a saciar mi alma triste y solitaria.
He guardado mil años, angustias eternas y vacías,
agonías en éxtasis y lentas
para explicarle al corazón lo que no da la razón:
la soledad abrupta, injusta y mercenaria
que no deja que la compañia ideal y necesaria
pueda complementar mi vida lejana y utópica.
He guardado las angustias en el saco del olvido,
los recuerdos ingratos en el baúl del pasado
y las esperanzas frescas para este presente,
preparando los caminos para que aquella alma sensible y tierna
pronto llegue a recuperar el tiempo perdido.
¿Es que el amor no llega? ¿Es que la soledad no es vaga?
¿Es que ni la justicia en el eterno sentimiento existe?
He guardado noches enteras repletas de estrellas y lunas inolvidables,
cada espacio de mis melancolías, estrépitos de llantos infalibles
que ahogan cada segundo de mi alma.
He guardado toda la vida al amor, un amor sin barreras y límites,
que se entregue con el salvajismo y delirio del que nunca se haya escrito,
un amor transparente sin condiciones ni abismos que logren facilitar
que el corazón pueda entregar tanto tanto que no se haya visto,
por que he guardado toda mi existencia completa
a aquella persona que quiera llegar
y compartir por la vida entera todo un sentimiento eterno
no cumbre de estados físicos, sino del alma
quien es la que dicta todos los aménes de tu vida.
He guardado y seguiré guardando en mis rincones hondos,
preparando con entrega y esmero el lecho
de aquel sentimiento gemelo y sincero
que llegará un dia para liberarme de las soledades y tristezas.
He guardado ... sigo guardando y pregunto.... ¿acaso eres tú?
He guardado ... ¿para tí?