Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
He muerto... al fin he muerto
Por Andrés Amendizabal y Francisco Iván Pazualdo
Si te vas, el significado de una
maleta peligrará en mi boca
Mientras mis ojos se embriagarán de
pesadillas y muerte o cualquier
otra idea loca.
Una mirada garbosa en medio
de tanta flaqueza pueda darte
pero creo que ni en llantos una
promesa factible de llegar a odiarte
Una menguante ideología no
ha sido fumada por tus poros
Y veme aquí sentado hilvanando
pesares grisáceos tal y como vine
al mundo un día: solo.
Aquí sigo pensando que no he
pensado lo suficiente en lo tímido
de callar sin callar
Pero me hacen falta fuerzas suficientes,
para romper las barreras del silencio y
a distancia para poderte amar.
Me quedé sin efectos secundarios
cuando parecía que los huesos de un
suspiro me mancharían la esperanza
He muerto.... al fin he muerto... sonriéndole
a la noche y dejando caer un aullido
mientras se pierde la calma
Somos posible letargo sin algún beneficio
para ser las ensoñaciones fugaces
de una palabra inventada.
Somos el triste y el viento, la mentira
y la falacia... de aquel romance que
aún sabiendo que el dolor nos acompaña
Un segundo era mucho para entregarnos
al aire santo, un fragmento alado que no cicatriza
Son tus besos las víctimas de mi extraño,
o quizá la cascada azul de tus risas.
He muerto de nuevo y ya estoy visiblemente
agotado de morir sin morirme, te vas
como extraña y me quedo extrañándote.
Me he de suicidar de nuevo, gastando mil
monedas en escaso whisky mientras me
atormento en pensar porque sigo amándote.
Ya sé que malgasté los fracasos
comiéndome las tonterías de un ahogo
pleno, de un rayo raro que hace
sus maletas sin mi permiso;
Ya sé que me niego a olvidarte y
amarte en mis sueños,
pero aun sobrevives luego de mis
ataques mortales
dibujando nubes en mis suspiros.
Por Andrés Amendizabal y Francisco Iván Pazualdo
Si te vas, el significado de una
maleta peligrará en mi boca
Mientras mis ojos se embriagarán de
pesadillas y muerte o cualquier
otra idea loca.
Una mirada garbosa en medio
de tanta flaqueza pueda darte
pero creo que ni en llantos una
promesa factible de llegar a odiarte
Una menguante ideología no
ha sido fumada por tus poros
Y veme aquí sentado hilvanando
pesares grisáceos tal y como vine
al mundo un día: solo.
Aquí sigo pensando que no he
pensado lo suficiente en lo tímido
de callar sin callar
Pero me hacen falta fuerzas suficientes,
para romper las barreras del silencio y
a distancia para poderte amar.
Me quedé sin efectos secundarios
cuando parecía que los huesos de un
suspiro me mancharían la esperanza
He muerto.... al fin he muerto... sonriéndole
a la noche y dejando caer un aullido
mientras se pierde la calma
Somos posible letargo sin algún beneficio
para ser las ensoñaciones fugaces
de una palabra inventada.
Somos el triste y el viento, la mentira
y la falacia... de aquel romance que
aún sabiendo que el dolor nos acompaña
Un segundo era mucho para entregarnos
al aire santo, un fragmento alado que no cicatriza
Son tus besos las víctimas de mi extraño,
o quizá la cascada azul de tus risas.
He muerto de nuevo y ya estoy visiblemente
agotado de morir sin morirme, te vas
como extraña y me quedo extrañándote.
Me he de suicidar de nuevo, gastando mil
monedas en escaso whisky mientras me
atormento en pensar porque sigo amándote.
Ya sé que malgasté los fracasos
comiéndome las tonterías de un ahogo
pleno, de un rayo raro que hace
sus maletas sin mi permiso;
Ya sé que me niego a olvidarte y
amarte en mis sueños,
pero aun sobrevives luego de mis
ataques mortales
dibujando nubes en mis suspiros.
::::
:: Gracias.
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