Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
SONETO VIII
He muerto
Andrés Amendizábal
Los perros de color ya no me hablaron,
dejaron de ser hombres mis amigos,
la higuera azul dejó de dar los higos,
los pájaros huyeron, me dejaron.
Se fueron con dolor, me abandonaron,
las nubes se volvieron mis mendigos,
tornose victimarios enemigos
que un día con afecto me abrazaron.
¡He muerto! Y ya no temo de los celos
ya solo los enojos consumados,
destierro solo tuyo de los cielos.
¡He muerto! Lo han notado los callados
al verme cuando beso aquellos suelos
que ayer tan simples fueron verdes prados.
He muerto
Andrés Amendizábal
Los perros de color ya no me hablaron,
dejaron de ser hombres mis amigos,
la higuera azul dejó de dar los higos,
los pájaros huyeron, me dejaron.
Se fueron con dolor, me abandonaron,
las nubes se volvieron mis mendigos,
tornose victimarios enemigos
que un día con afecto me abrazaron.
¡He muerto! Y ya no temo de los celos
ya solo los enojos consumados,
destierro solo tuyo de los cielos.
¡He muerto! Lo han notado los callados
al verme cuando beso aquellos suelos
que ayer tan simples fueron verdes prados.
He iniciado una colección que no corresponde a un orden numérico, si no a uno aleatorio dependiendo de mis emociones del día, ya sean alegres, tristes, nostálgicos o iracundos. Todos los sonetos van dirigidos a la misma persona. Gracias.
::