polifemo
Poeta recién llegado
Si estoy solo no es mi voluntad. Es el destino azaroso que me ha querido atrapar
entre las manos. Pero tampoco ha sido mi negación porque lo he aceptado de buen grado.
Ahora los hijos son grandes y ella me ha dejado pero al tiempo que crece tanta soledad
lo hace también mi tiempo: El oro más preciado que haya jamás conocido.
Y lo digo sin rencor y con complacencia. De hecho no he hecho nada para merecer la soledad.
Quizás haber sido un mal amante.
Tengo tiempo para el ajedrez y repasar mi preciada colección de herbáceas prensadas en papel
de periódico.
¡ Ayy ,pero qué daría por una amante! Que me diera un hijo antes de que sea tarde. Apretarle
los bracitos al bebé y quererla a ella eternamente ; para toda la vida.
En el techo del comedor vive una araña con patas finas y larguísimas. Es una araña casera
de las que nos acompañaban en las cavernas entre los primeros anhelos artísticos ; las primeras
simbiosis humanas. La escoba quieta: No quiero hacerle daño a nuestra amiga. Ella se ha abierto
paso entre las sombras que habitan mi estancia. Hila e hila ,yo le lanzo una mosca.
Teje y me mira con sus ojos. Yo destejo mi vida.
Ella lucha y me estima ; yo observo y aprendo de la depredadora y la víctima.
Por favor , no lo tomen como algo personal mío. Yo he sido un buen amante.
entre las manos. Pero tampoco ha sido mi negación porque lo he aceptado de buen grado.
Ahora los hijos son grandes y ella me ha dejado pero al tiempo que crece tanta soledad
lo hace también mi tiempo: El oro más preciado que haya jamás conocido.
Y lo digo sin rencor y con complacencia. De hecho no he hecho nada para merecer la soledad.
Quizás haber sido un mal amante.
Tengo tiempo para el ajedrez y repasar mi preciada colección de herbáceas prensadas en papel
de periódico.
¡ Ayy ,pero qué daría por una amante! Que me diera un hijo antes de que sea tarde. Apretarle
los bracitos al bebé y quererla a ella eternamente ; para toda la vida.
En el techo del comedor vive una araña con patas finas y larguísimas. Es una araña casera
de las que nos acompañaban en las cavernas entre los primeros anhelos artísticos ; las primeras
simbiosis humanas. La escoba quieta: No quiero hacerle daño a nuestra amiga. Ella se ha abierto
paso entre las sombras que habitan mi estancia. Hila e hila ,yo le lanzo una mosca.
Teje y me mira con sus ojos. Yo destejo mi vida.
Ella lucha y me estima ; yo observo y aprendo de la depredadora y la víctima.
Por favor , no lo tomen como algo personal mío. Yo he sido un buen amante.