harold perez
Poeta recién llegado
He vuelto a pensar en ti.
En ti.
En ti que envenenadamente has clavado tu vista en mi.
En ti. Y cuando lo hago se me escurren las lágrimas, me entristezco.
El nerviosismo son las letras.
La tristeza es un adagio.
Eras todo para mi.
Lo eras todo.
En ti dejé mi vida. Me dejé.
Pero amada, te dejé
Y me dejó el sabor de rosas.
Te dejé y hoy vuelvo a lo que maté:
Nuestro amor de fantasía:
esa escalera de mentiras;
este veneno de la ira
Que lentamente me lo tomé.
En ti.
En ti.
En ti que envenenadamente has clavado tu vista en mi.
En ti. Y cuando lo hago se me escurren las lágrimas, me entristezco.
El nerviosismo son las letras.
La tristeza es un adagio.
Eras todo para mi.
Lo eras todo.
En ti dejé mi vida. Me dejé.
Pero amada, te dejé
Y me dejó el sabor de rosas.
Te dejé y hoy vuelvo a lo que maté:
Nuestro amor de fantasía:
esa escalera de mentiras;
este veneno de la ira
Que lentamente me lo tomé.
En ti.