solangel
Poeta fiel al portal
Las flores te han convertido en mi idioma de desdicha,
al levantar la queja ciega
que se presume alada y en aplausos herida.
Así que las mantas de hielo enaltecidas,
hadas en bielas cubrieron
la curva susodicha.
Y encontraron nuestros temores rostizados
por tanto suplicar un sueño.
El paraíso no se ha hecho entendible
a los que andamos ciegos,
ni a los que son aprendices
en los largos atuendos.
Por todo lo dicho,
mis manos se hacen luz
en la blancura,
pero tus ojos gélidos
convierten grises
lo que antes fueron esperanzas.
al levantar la queja ciega
que se presume alada y en aplausos herida.
Así que las mantas de hielo enaltecidas,
hadas en bielas cubrieron
la curva susodicha.
Y encontraron nuestros temores rostizados
por tanto suplicar un sueño.
El paraíso no se ha hecho entendible
a los que andamos ciegos,
ni a los que son aprendices
en los largos atuendos.
Por todo lo dicho,
mis manos se hacen luz
en la blancura,
pero tus ojos gélidos
convierten grises
lo que antes fueron esperanzas.