Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Triste la tarde en hospital
llegado a la negrura del miedo,
donde llevas de tu mano al enfermo
mientras tú, te estás muriendo.
Sangre que puja por salir
hacerse río, mar enorme
caudal de derroche
para vaciarse y terminar.
Herida del Alma que agotada
no tiene fuerzas para luchar,
más no puede rendirse...
¡Tiene que aguantar!
Después de carreras
por pasillos interminables,
batas blancas y verdes,
como ángeles
¡Te ayudan a continuar!
Rosario de Cuenca Esteban