MarceloG
Poeta recién llegado
Por sembrar
tu fresca voz redentora,
te crucificaron...
Por hechar tu luz
en la humillada canción,
te coronaron de insultos.
Tu siembra,
es para el risueño jazmín
que su belleza luce.
¡ NO ! Para la zarza
que fermenta odio.
Es el cantarín arroyo,
fuente de huayños,
donde madura el amanecer.
Es para la ilusión
que fecunda ideales,
donde nacerá el Nuevo Hombre.
Los que te clavaron
en la avergonzada cruz,
dicen, que humildemente
arrodillados, repiten tu oración.
Los ves,
que de hinojos,
besan sus hinchadas fortunas.
Regresaste Jesús,
con la aguerrida Tricolor desplegada;
tu mochila
repleta de canciones revolucionarias,
para reforzar la trinchera,
donde flamea la justicia...
Con estos versos,
enseñas al mundo,
que de cada herida salta,
la protesta del pan raquítico.
La idiota metralla,
quisieron apagarnos
para seguir desvalijando a la Patria.
Nunca más serás mártir,
porque la ideología del cambio,
se hizo conciencia en el puño.
Recuperaste el púlpito
que escupía su fobia
contra los gorrioncitos
sin aire ni trinos;
crucificados
en una cruz de lágrimas
y de rotas vocesitas.
Hermano, te saludan:
el verso insurrecto
que del alma se nos desgrana;
la Pachamama
y el Tata Inti,
que como tu,
aprendieron a ser infinito.
Has regresado, Jesucristo,
para inaugurar
el vértigo del arte y de la ciencia;
para soliviantar
wuiphalas en los ayllus.
Vanguardizando
alboradas vas repitiendo:
¡ PATRIA O MUERTE !...
Bolivia..., de pie te responde:
¡ VENCEREMOS !
< Marcelino Guibarra >
tu fresca voz redentora,
te crucificaron...
Por hechar tu luz
en la humillada canción,
te coronaron de insultos.
Tu siembra,
es para el risueño jazmín
que su belleza luce.
¡ NO ! Para la zarza
que fermenta odio.
Es el cantarín arroyo,
fuente de huayños,
donde madura el amanecer.
Es para la ilusión
que fecunda ideales,
donde nacerá el Nuevo Hombre.
Los que te clavaron
en la avergonzada cruz,
dicen, que humildemente
arrodillados, repiten tu oración.
Los ves,
que de hinojos,
besan sus hinchadas fortunas.
Regresaste Jesús,
con la aguerrida Tricolor desplegada;
tu mochila
repleta de canciones revolucionarias,
para reforzar la trinchera,
donde flamea la justicia...
Con estos versos,
enseñas al mundo,
que de cada herida salta,
la protesta del pan raquítico.
La idiota metralla,
quisieron apagarnos
para seguir desvalijando a la Patria.
Nunca más serás mártir,
porque la ideología del cambio,
se hizo conciencia en el puño.
Recuperaste el púlpito
que escupía su fobia
contra los gorrioncitos
sin aire ni trinos;
crucificados
en una cruz de lágrimas
y de rotas vocesitas.
Hermano, te saludan:
el verso insurrecto
que del alma se nos desgrana;
la Pachamama
y el Tata Inti,
que como tu,
aprendieron a ser infinito.
Has regresado, Jesucristo,
para inaugurar
el vértigo del arte y de la ciencia;
para soliviantar
wuiphalas en los ayllus.
Vanguardizando
alboradas vas repitiendo:
¡ PATRIA O MUERTE !...
Bolivia..., de pie te responde:
¡ VENCEREMOS !
< Marcelino Guibarra >