Hiel

JHONEICHA

Poeta recién llegado
HIEL
Estás llorando en ese rincón,
sintiéndote desgraciado,
el más desafortunado del universo
cuando en realidad no hiciste nada para ser feliz.
Crees que dar lastima es una virtud,
que ser víctima te da poder
sí estás debajo de una suela, es porque hiciste mérito para que te aplastaran... Y te lo mereces.
Se puede ser feliz en medio de la nada,
disfrutar de la brisa del amanecer
saboreando el néctar del rocío de la mañana
formando parte del olor a café...
Si gritas a los cuatro vientos que la vida es una mierda,
que todas las injusticias te han apuñalado
es porque no escuchaste bien lo que te decían los pájaros
ni bailaste
desnudo
con los habitantes de la luna, siendo yo, la mas lunática de todos.
Te alerte mil veces
que mi amor tocaría tu puerta con tejidos finos,
ofreciéndote sexo con sabor a miel,
impregnando tus sueños
de mi piel canela,
ahogando tu alma en mis gemidos
y mi estúpida mirada embelesada por tu ser imperfecto.
Si ahora no estas cubierto
por el manto de la poesía,
es porque permitiste
que se llevaran el sonido de las campanas,
mezclaste el crujir de sus garras con los latidos de mi corazón...
Eres dueño de nada,
mereces llorar estúpidamente en ese rincón.
No me voy a bañar en tus lágrimas
ni lamento tu dolor,
ese ataúd no me pertenece...
¡No serás el último muerto
que le diga adiós!
 
HIEL
Estás llorando en ese rincón,
sintiéndote desgraciado,
el más desafortunado del universo
cuando en realidad no hiciste nada para ser feliz.
Crees que dar lastima es una virtud,
que ser víctima te da poder
sí estás debajo de una suela, es porque hiciste mérito para que te aplastaran... Y te lo mereces.
Se puede ser feliz en medio de la nada,
disfrutar de la brisa del amanecer
saboreando el néctar del rocío de la mañana
formando parte del olor a café...
Si gritas a los cuatro vientos que la vida es una mierda,
que todas las injusticias te han apuñalado
es porque no escuchaste bien lo que te decían los pájaros
ni bailaste
desnudo
con los habitantes de la luna, siendo yo, la mas lunática de todos.
Te alerte mil veces
que mi amor tocaría tu puerta con tejidos finos,
ofreciéndote sexo con sabor a miel,
impregnando tus sueños
de mi piel canela,
ahogando tu alma en mis gemidos
y mi estúpida mirada embelesada por tu ser imperfecto.
Si ahora no estas cubierto
por el manto de la poesía,
es porque permitiste
que se llevaran el sonido de las campanas,
mezclaste el crujir de sus garras con los latidos de mi corazón...
Eres dueño de nada,
mereces llorar estúpidamente en ese rincón.
No me voy a bañar en tus lágrimas
ni lamento tu dolor,
ese ataúd no me pertenece...
¡No serás el último muerto
que le diga adiós!

Directo al hueso. Espectacular. Que nadie se enoje con la verdad; no?- Saludos.

Enzo.
 
Gracias poeta, decir la verdad siempre me resulta placentero aunque venga vestida de gala con su traje de lagrimas.
Un gusto leerte.
Saludos
 
HIEL
Estás llorando en ese rincón,
sintiéndote desgraciado,
el más desafortunado del universo
cuando en realidad no hiciste nada para ser feliz.
Crees que dar lastima es una virtud,
que ser víctima te da poder
sí estás debajo de una suela, es porque hiciste mérito para que te aplastaran... Y te lo mereces.
Se puede ser feliz en medio de la nada,
disfrutar de la brisa del amanecer
saboreando el néctar del rocío de la mañana
formando parte del olor a café...
Si gritas a los cuatro vientos que la vida es una mierda,
que todas las injusticias te han apuñalado
es porque no escuchaste bien lo que te decían los pájaros
ni bailaste
desnudo
con los habitantes de la luna, siendo yo, la mas lunática de todos.
Te alerte mil veces
que mi amor tocaría tu puerta con tejidos finos,
ofreciéndote sexo con sabor a miel,
impregnando tus sueños
de mi piel canela,
ahogando tu alma en mis gemidos
y mi estúpida mirada embelesada por tu ser imperfecto.
Si ahora no estas cubierto
por el manto de la poesía,
es porque permitiste
que se llevaran el sonido de las campanas,
mezclaste el crujir de sus garras con los latidos de mi corazón...
Eres dueño de nada,
mereces llorar estúpidamente en ese rincón.
No me voy a bañar en tus lágrimas
ni lamento tu dolor,
ese ataúd no me pertenece...
¡No serás el último muerto
que le diga adiós!
Expresivo, bello y con mucha fuerza, así es tu hermoso poema Jhoneicha. Me ha encantado. Un abrazo. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba