Fríe en aceite de oliva
de hígado, un buen filete,
y cuando este, esté frito,
lo sacarás del aceite,
en él vuelves a freír
cebolletas y un ajete,
con una pizca de sal
y orégano suficiente,
cuando todo quede frito
metes de nuevo el filete,
lo cubres con vino tinto
y tendrás que ser paciente
“pa” que se reduzca el vino,
y como salsita quede.
de hígado, un buen filete,
y cuando este, esté frito,
lo sacarás del aceite,
en él vuelves a freír
cebolletas y un ajete,
con una pizca de sal
y orégano suficiente,
cuando todo quede frito
metes de nuevo el filete,
lo cubres con vino tinto
y tendrás que ser paciente
“pa” que se reduzca el vino,
y como salsita quede.