vronte
Poeta infiel al portal
Hija.
Hija, debes continuar…
La vida tiene extraños modos de compensar.
Una partida dolorosa con desprecio contenido
es una poción amarga con veneno imbuído.
Mas la entereza y el fuego interno que resiste
convertirá lo negro en tranquilidad y disipará lo triste.
No cuestiones de quien ha sido la culpa
ni indagues en razones intrincadas que te suman en la duda.
Aquello que ha nacido para estar en unidad
nunca ha sido capaz de resquebrajarse ante cualquier contrariedad.
Y es la vida quien con su implacable honestidad,
esta vez te ha remecido para revelarte una compleja realidad.
No hay un castigo ante tu humanidad;
no se trata de un golpe bajo a toda aquella sensibilidad.
Lo merecimientos no entran en este ruedo,
aquí no acumulan puntos, nunca se trato de un mero juego.
Hija, debes continuar…
No es cuestión de rehacerte desde las cenizas.
Siempre estuviste entera y hoy día entenderlo necesitas.
Sin odio, cinismo ni muestras de resentimiento;
retomaras tu rumbo, amarás tu ser hasta los cimientos.
Esbozarás esa dulce sonrisa que ha permanecido desde niña,
te pondrás de pie, continuarás tu rumbo en esta vida.
Sorpresas deliciosa te aguardan en varios parajes,
no mentiré, también dolores intensos como este que compartes.
Pero si permaneces a paso constante y decidido,
ya no importará la intensidad de la lluvia de este invierno como incisiva presencia.
Me encargaré de pintar el cielo, con señales plata que hagan honor a tu bella esencia.
Hija, debes continar…
Hija, debes continuar…
La vida tiene extraños modos de compensar.
Una partida dolorosa con desprecio contenido
es una poción amarga con veneno imbuído.
Mas la entereza y el fuego interno que resiste
convertirá lo negro en tranquilidad y disipará lo triste.
No cuestiones de quien ha sido la culpa
ni indagues en razones intrincadas que te suman en la duda.
Aquello que ha nacido para estar en unidad
nunca ha sido capaz de resquebrajarse ante cualquier contrariedad.
Y es la vida quien con su implacable honestidad,
esta vez te ha remecido para revelarte una compleja realidad.
No hay un castigo ante tu humanidad;
no se trata de un golpe bajo a toda aquella sensibilidad.
Lo merecimientos no entran en este ruedo,
aquí no acumulan puntos, nunca se trato de un mero juego.
Hija, debes continuar…
No es cuestión de rehacerte desde las cenizas.
Siempre estuviste entera y hoy día entenderlo necesitas.
Sin odio, cinismo ni muestras de resentimiento;
retomaras tu rumbo, amarás tu ser hasta los cimientos.
Esbozarás esa dulce sonrisa que ha permanecido desde niña,
te pondrás de pie, continuarás tu rumbo en esta vida.
Sorpresas deliciosa te aguardan en varios parajes,
no mentiré, también dolores intensos como este que compartes.
Pero si permaneces a paso constante y decidido,
ya no importará la intensidad de la lluvia de este invierno como incisiva presencia.
Me encargaré de pintar el cielo, con señales plata que hagan honor a tu bella esencia.
Hija, debes continar…
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