BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nacidos del desorden
colocamos nuestra línea medular
sobre espaldas diversas
adquirimos sucesivamente
planetas astros planetas,
intercalando odios reptiles sombras delgadas,
patéticas divinidades, ofrecemos
risas prometeicas, enfermos de la codicia
unigénita y universal. Devoramos
la desidia que acontece en nuestro espíritu
ampliamente demolido, y el desprecio
nos aúlla lastimeramente como en el suplicio
de las noches con cristales húmedos y descalzos.
Ah, luna de los días siempre idénticos, disfraza
este imperturbable hálito de fiereza domesticada,
hasta alcanzar la órbita imprecisa de tus desacatos
monacales. Ínfima, terrorífica belleza....
©
colocamos nuestra línea medular
sobre espaldas diversas
adquirimos sucesivamente
planetas astros planetas,
intercalando odios reptiles sombras delgadas,
patéticas divinidades, ofrecemos
risas prometeicas, enfermos de la codicia
unigénita y universal. Devoramos
la desidia que acontece en nuestro espíritu
ampliamente demolido, y el desprecio
nos aúlla lastimeramente como en el suplicio
de las noches con cristales húmedos y descalzos.
Ah, luna de los días siempre idénticos, disfraza
este imperturbable hálito de fiereza domesticada,
hasta alcanzar la órbita imprecisa de tus desacatos
monacales. Ínfima, terrorífica belleza....
©