Mavila
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hilos de seda
por detrás de mi cabeza
soplos de viento
debajo de mi suelo.
Sigue la mirada
noche envenenada
deja que me alce
y roce los cielo,
no quiero ser frágil
sólo piel en calma,
no quiero morir
sólo ver el sol
calentar mi cara,
dejar el invierno
detrás de la espalda
y seguir erguida
siguiendo la vida.
Con cientos de vientos
rodando mi pelo,
sin miedo ser libre
seguir y seguir
y soñar feliz.
Mavila.