marquelo
Negrito villero
Quizás mañana
cuando vea en el cielo
reventar con cálculo
de respiración
todos los besos artificiales
quizás levante mi pierna y me enganche
en el lomo del viento
cuyo viaje es siempre incierto.
Oiré la voz del desierto que siempre cuenta
bajo su tagelmust que se va desnudando como tú en el alto arado del amor
con sus dunas y precipitaciones
con el espejismo sonando
en las espaldas
y en los dientes de los cargados dromedarios que ven en ti
toda una ciudad de uvas de filigranas que dan la victoria al agua por llegar a sus bocas.
Bajo tus pies el Sol es peldaño
hechizo en cuenco
que no se apaga hasta que caiga la Luna por tanto peso
de correspondencias
de letras
que se ahogan
entre las sopas infantiles
o entre todos esos llantos amantes
que dan combustión a los buques o a los ferrocarriles
que se van... sin más
pero bajo tus ojos está la actuación del deseo
y ese telón con el que me hago una camisa
unos bolsillos donde quepa toda tu necesidad
o la alta costura de tus cabellos
largos.
Todo tu cuerpo es tiempo que se acerca
como hambre pegada en una
dentellada
como gravedad que no deja escapar las uñas
y me pregunto:
¿ Cuántas veces tengo que lanzar al Amor para acertarte?
¿ Con cuánta ruina se construye un banco dónde sentarte ?
Y el cabello se pregunta
y cae a la oreja
Y el verso se mira y no encuentra su belleza.
Mientras el silencio
se consume como un cigarrillo
yo me estiro
con todas las ramas del mundo
hasta alcanzar el último recodo de tus venas.
cuando vea en el cielo
reventar con cálculo
de respiración
todos los besos artificiales
quizás levante mi pierna y me enganche
en el lomo del viento
cuyo viaje es siempre incierto.
Oiré la voz del desierto que siempre cuenta
bajo su tagelmust que se va desnudando como tú en el alto arado del amor
con sus dunas y precipitaciones
con el espejismo sonando
en las espaldas
y en los dientes de los cargados dromedarios que ven en ti
toda una ciudad de uvas de filigranas que dan la victoria al agua por llegar a sus bocas.
Bajo tus pies el Sol es peldaño
hechizo en cuenco
que no se apaga hasta que caiga la Luna por tanto peso
de correspondencias
de letras
que se ahogan
entre las sopas infantiles
o entre todos esos llantos amantes
que dan combustión a los buques o a los ferrocarriles
que se van... sin más
pero bajo tus ojos está la actuación del deseo
y ese telón con el que me hago una camisa
unos bolsillos donde quepa toda tu necesidad
o la alta costura de tus cabellos
largos.
Todo tu cuerpo es tiempo que se acerca
como hambre pegada en una
dentellada
como gravedad que no deja escapar las uñas
y me pregunto:
¿ Cuántas veces tengo que lanzar al Amor para acertarte?
¿ Con cuánta ruina se construye un banco dónde sentarte ?
Y el cabello se pregunta
y cae a la oreja
Y el verso se mira y no encuentra su belleza.
Mientras el silencio
se consume como un cigarrillo
yo me estiro
con todas las ramas del mundo
hasta alcanzar el último recodo de tus venas.