Nael ramirez dominguez
Poeta recién llegado
En qué momento se derramó el vaso
de la sublime melancolía,
de los suspiros de antaño de gota gota
día a día,
cuándo pasaron los párvulos deseos
de la triste sonrisa,
de tu ida de mi guía
de naufragio mi vida.
Haaa, en qué momento
se disiparon los rumores
de tu calle y mi calle,
de mis laberintos sin sueño
de tus sueños sin aire,
en qué momento los gorriones callaron
y cerraron la trémula ventana
de esa panacea jamás lograda.
Las nubes pasaron y sólo vimos el suelo
donde siempre dormiremos
divagando el incienso.
de la sublime melancolía,
de los suspiros de antaño de gota gota
día a día,
cuándo pasaron los párvulos deseos
de la triste sonrisa,
de tu ida de mi guía
de naufragio mi vida.
Haaa, en qué momento
se disiparon los rumores
de tu calle y mi calle,
de mis laberintos sin sueño
de tus sueños sin aire,
en qué momento los gorriones callaron
y cerraron la trémula ventana
de esa panacea jamás lograda.
Las nubes pasaron y sólo vimos el suelo
donde siempre dormiremos
divagando el incienso.