Cafla
Poeta recién llegado
En el próximo paso,
aguardaré a que oses a hacerme quedar,
en vez de eso, opté por salir corriendo y
fue la primera vez que la osadía no tomaba mi mano,
al únicamente enterarme de lo que ya sabía,
pero la corrobación a veces es una ingrata sabandija.
Todas las esperanzas fueron destruidas en una madrugada,
no la de tenerte, sino la de tu ya casi imposible
formación de carácter y el evidente no manejo de tu vida.
El orgullo y respeto a tu persona,
no son precisamente existentes en mí.
Cada vez que pienso que ordenas tu vida,
sigue tal cual; te refugias en familiares,
los usas como defensores personales y abogados,
pero tus intenciones de crecer no están ni cerca.
Te manipulan con lo mas básico y explícito que hay.
Y ahora estoy atascada en rebobines,
no quieren irse a casa,
Aquel lugar que les he construido,
ese oscuro y encerrado, como un recoveco.
Es como si cada ciertos meses todo aflora y
nos damos cuenta cuán ligados estamos aún.
Creo que eso me derrumba cada vez.
se siente como la primera vez que me rompiste el corazón,
aquella que llena de mentiras seguiste con tu orgullo.
Ahora me siento tal infeliz, pero aliviada a la vez,
aunque lo primero cambiaría si tan solo
tus reacciones fueran diferentes.
Me acuesto pensando en ti,
recordando mis fobias y como te me caes,
cada vez más al fondo y la verdad es que te extraño tanto.
Me he cabeceado tanto,
imaginado como sería estar otra vez a tu lado,
pero no confío en ti en lo mas mínimo y tengo dos opciones;
querer olvidarte y merecer alguien que realmente valore,
pero el amor no existiría, al menos no este nivel en que quedamos;
o elijo el amor reprimido, pero con inseguridades y reproches,
los errores rondarían para siempre eso sí.
Me arrastraría, rogaría para que nada de esto estuviera
y ni siquiera tuviera que elegir.
Me siento mal, porque aún no se me pasa.
No logro entender que más podremos hacer
para que eso suceda.
Lunes 28 de julio 2008
aguardaré a que oses a hacerme quedar,
en vez de eso, opté por salir corriendo y
fue la primera vez que la osadía no tomaba mi mano,
al únicamente enterarme de lo que ya sabía,
pero la corrobación a veces es una ingrata sabandija.
Todas las esperanzas fueron destruidas en una madrugada,
no la de tenerte, sino la de tu ya casi imposible
formación de carácter y el evidente no manejo de tu vida.
El orgullo y respeto a tu persona,
no son precisamente existentes en mí.
Cada vez que pienso que ordenas tu vida,
sigue tal cual; te refugias en familiares,
los usas como defensores personales y abogados,
pero tus intenciones de crecer no están ni cerca.
Te manipulan con lo mas básico y explícito que hay.
Y ahora estoy atascada en rebobines,
no quieren irse a casa,
Aquel lugar que les he construido,
ese oscuro y encerrado, como un recoveco.
Es como si cada ciertos meses todo aflora y
nos damos cuenta cuán ligados estamos aún.
Creo que eso me derrumba cada vez.
se siente como la primera vez que me rompiste el corazón,
aquella que llena de mentiras seguiste con tu orgullo.
Ahora me siento tal infeliz, pero aliviada a la vez,
aunque lo primero cambiaría si tan solo
tus reacciones fueran diferentes.
Me acuesto pensando en ti,
recordando mis fobias y como te me caes,
cada vez más al fondo y la verdad es que te extraño tanto.
Me he cabeceado tanto,
imaginado como sería estar otra vez a tu lado,
pero no confío en ti en lo mas mínimo y tengo dos opciones;
querer olvidarte y merecer alguien que realmente valore,
pero el amor no existiría, al menos no este nivel en que quedamos;
o elijo el amor reprimido, pero con inseguridades y reproches,
los errores rondarían para siempre eso sí.
Me arrastraría, rogaría para que nada de esto estuviera
y ni siquiera tuviera que elegir.
Me siento mal, porque aún no se me pasa.
No logro entender que más podremos hacer
para que eso suceda.
Lunes 28 de julio 2008