Frank Paul
Poeta recién llegado
Historia de Dolor
Te voy a contar una historia
hazme caso si te enamoras.
La noche dormía un instante
y el día aparecía errante.
El era un joven lleno de esperanza
vivió pleno de amor sin temerle a nada.
Ella una bella chica joven y amada
de una dulce sonrisa acariciada.
El era su amor dormía en su almohada
y ella su pasión entre la alborada.
Ella rezaba por su silente amado
el cual para la guerra fue tomado.
El morir por su patria era su ideal
ella lo extrañaba entre soledad.
Y no dejaba de lloriquear esperando
aquella llegada de su valiente amado.
Pero nadie puede predecir lo inevitable
la muerte se carcajeo de la masacre.
Dio a entender la muerte del amado
y ella entre lagrimas se había enterado.
De aquella mentira que nació del viento
su alma quedo enterrada entre cimientos.
En ella ya no caían lagrimas solo lamentos
hizo luto esperando su muerte para verlo.
Pero el destino quiso sucumbir el llanto
Y quiso divertir lo que ya había matado.
Apareció un hombre con demasiado amor
que con extrañeza a ella se le acerco.
Le pregunto acerca de su encadenado llorar
y ella respondió mi cuerpo no puede mas.
El mundo fue cruel con mi tiempo
y mi alma al infierno fue a parar.
No tengo salida solo tengo que esperar
a la muerte querida que me calmara.
El hombre al escucharla quedó muy impactado
saco un pañuelo y evaporó lo mojado.
Ella alzo la mirada y lo observo
agradeció la importancia que a ella le dio.
Tal hombre confundido experimento fulgor
Pero el lance de esa escena lo desapareció
No entiendo porque es tan difícil el amor
si para el cielo y el infierno es un don.
El hombre no pudo aceptar dicho oportunidad
se entero de que a la tumba la chica fue a dar.
Ese mismo día el joven beligerante regreso
se entero de la muerte de su amada con dolor.
Y su reproche comenzó a tragarse sus entrañas
preguntándose por la muerte de su amada.
Pero El ya no podía hacer cosa alguna
la madre de sus hijos desapareció en la penumbra.
El joven lloraba deprimido en la tumba
escuchando la voz de un hombre entre la bruma.
Que le hablaba del mal de amores cerca del río
pidiéndole un abrazo recordando lo perdido.
hazme caso si te enamoras.
La noche dormía un instante
y el día aparecía errante.
El era un joven lleno de esperanza
vivió pleno de amor sin temerle a nada.
Ella una bella chica joven y amada
de una dulce sonrisa acariciada.
El era su amor dormía en su almohada
y ella su pasión entre la alborada.
Ella rezaba por su silente amado
el cual para la guerra fue tomado.
El morir por su patria era su ideal
ella lo extrañaba entre soledad.
Y no dejaba de lloriquear esperando
aquella llegada de su valiente amado.
Pero nadie puede predecir lo inevitable
la muerte se carcajeo de la masacre.
Dio a entender la muerte del amado
y ella entre lagrimas se había enterado.
De aquella mentira que nació del viento
su alma quedo enterrada entre cimientos.
En ella ya no caían lagrimas solo lamentos
hizo luto esperando su muerte para verlo.
Pero el destino quiso sucumbir el llanto
Y quiso divertir lo que ya había matado.
Apareció un hombre con demasiado amor
que con extrañeza a ella se le acerco.
Le pregunto acerca de su encadenado llorar
y ella respondió mi cuerpo no puede mas.
El mundo fue cruel con mi tiempo
y mi alma al infierno fue a parar.
No tengo salida solo tengo que esperar
a la muerte querida que me calmara.
El hombre al escucharla quedó muy impactado
saco un pañuelo y evaporó lo mojado.
Ella alzo la mirada y lo observo
agradeció la importancia que a ella le dio.
Tal hombre confundido experimento fulgor
Pero el lance de esa escena lo desapareció
No entiendo porque es tan difícil el amor
si para el cielo y el infierno es un don.
El hombre no pudo aceptar dicho oportunidad
se entero de que a la tumba la chica fue a dar.
Ese mismo día el joven beligerante regreso
se entero de la muerte de su amada con dolor.
Y su reproche comenzó a tragarse sus entrañas
preguntándose por la muerte de su amada.
Pero El ya no podía hacer cosa alguna
la madre de sus hijos desapareció en la penumbra.
El joven lloraba deprimido en la tumba
escuchando la voz de un hombre entre la bruma.
Que le hablaba del mal de amores cerca del río
pidiéndole un abrazo recordando lo perdido.