Te pedí que me miraras
y no fue hasta la mañana
que empezaste a dibujar,
En tu cara una sonrisa
y en sincronía con la brisa
arrancaste a bailar,
El vals del hasta luego
mira y ve como me pierdo
y me quedé en el barrizal,
Llorando con los cochinos
mientras tú te abrías camino
hasta su hogar.
Te pedí que me besaras
mientras a mi me arañaban
las arañas del dolor.
Te marchaste con el ruido
y mientras yo ponía mi nido
dentro de tu corazón.
Pero me cansé ya de remar,
desde tu cama a mi nogal
y te dedico esta canción:
Amanecer con el sol encapotado por la hiel
Del aliento resacoso de la luna
que anteayer
Se puso hasta las cejas
de beber con las malezas
y de ver,
Que es por las mañanas
cuando se abren las persianas
para ver amanecer.
Y Rozando el capullo con la piel,
sale otra vida y yo vuelvo a nacer
Dentro de tu vestido
donde supongo que ya ha escupido
más de un clavel.
y no fue hasta la mañana
que empezaste a dibujar,
En tu cara una sonrisa
y en sincronía con la brisa
arrancaste a bailar,
El vals del hasta luego
mira y ve como me pierdo
y me quedé en el barrizal,
Llorando con los cochinos
mientras tú te abrías camino
hasta su hogar.
Te pedí que me besaras
mientras a mi me arañaban
las arañas del dolor.
Te marchaste con el ruido
y mientras yo ponía mi nido
dentro de tu corazón.
Pero me cansé ya de remar,
desde tu cama a mi nogal
y te dedico esta canción:
Amanecer con el sol encapotado por la hiel
Del aliento resacoso de la luna
que anteayer
Se puso hasta las cejas
de beber con las malezas
y de ver,
Que es por las mañanas
cuando se abren las persianas
para ver amanecer.
Y Rozando el capullo con la piel,
sale otra vida y yo vuelvo a nacer
Dentro de tu vestido
donde supongo que ya ha escupido
más de un clavel.
Última edición: