Nommo
Poeta veterano en el portal
Haciendo el Amor, y no la guerra,
soy dulce y volátil, como un perfume,
que llega al culmen y al apogeo de lo divino y humano:
Puedo tocar bien el piano.
Me gustan las mujeres, porque me sonríen, como la brisa del Mar que acaricia mi rostro.
Y los hombres, que me piden disciplina, pero ante ellos no me arrodillo ni me postro.
Aprendí a abrir mi corazón, para hablar con Dios, porque el cielo responde.
Y del Creador, que está en todas partes, no me escondo.
Conoce de cada cuál, lo más obscuro. Lo más hondo.
Dedico mis palabras a los pobres lectores, que intentan abrirse camino en la selva virgen.
Anhelando los principios, los fundamentos y el origen,
por la ley de causa y efecto. Quieren Amor-Bondad y Amor-Sencillez, para ser perfectos.
Irreprensibles, en su conducta. Sin enojo ni risa.
Ni carcajadas, ni exabruptos.
Pero el camino evolutivo tiene muchas metas volantes.
Tantas como paradas, el autocar urbano que callejea, con sus faros encendidos, en la noche.
Tantas como jabones de pastilla hay en un hotel de cinco estrellas,
repartidas todas ellas, en los cuartos de baño o excusados.
Y tantas como toallas tiene una tienda de utensilios para el hogar, tal y como es Zara Home.
Os amo. Yo ya llegué a mi destino. Hogar, dulce hogar: Home, sweet home.
soy dulce y volátil, como un perfume,
que llega al culmen y al apogeo de lo divino y humano:
Puedo tocar bien el piano.
Me gustan las mujeres, porque me sonríen, como la brisa del Mar que acaricia mi rostro.
Y los hombres, que me piden disciplina, pero ante ellos no me arrodillo ni me postro.
Aprendí a abrir mi corazón, para hablar con Dios, porque el cielo responde.
Y del Creador, que está en todas partes, no me escondo.
Conoce de cada cuál, lo más obscuro. Lo más hondo.
Dedico mis palabras a los pobres lectores, que intentan abrirse camino en la selva virgen.
Anhelando los principios, los fundamentos y el origen,
por la ley de causa y efecto. Quieren Amor-Bondad y Amor-Sencillez, para ser perfectos.
Irreprensibles, en su conducta. Sin enojo ni risa.
Ni carcajadas, ni exabruptos.
Pero el camino evolutivo tiene muchas metas volantes.
Tantas como paradas, el autocar urbano que callejea, con sus faros encendidos, en la noche.
Tantas como jabones de pastilla hay en un hotel de cinco estrellas,
repartidas todas ellas, en los cuartos de baño o excusados.
Y tantas como toallas tiene una tienda de utensilios para el hogar, tal y como es Zara Home.
Os amo. Yo ya llegué a mi destino. Hogar, dulce hogar: Home, sweet home.
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