Del árbol de la vida.
Hoy recogí las hojas secas de nuestro amor.
Las hice polvo y las lance al viento,
para borrar tus recuerdos.
El otoño de las penas las hizo caer,
alli se quedo aquel amor perfecto.
Se quedaron las huellas de tu cuerpo,
impresas por el tiempo.
Se borraron los poemas,
escritos al escuchar tu voz.
En esas hojas,
Se quedaron aquellos sueños y fantasías.
Con su verde fresco, sentíamos la armonía del amor.
En aquellas hojas se quedaron tus besos,
tus alegrías, el palpitar de tu corazón.
En esas hojas se quedo tu aroma,
tu delicada figura, tu belleza que me hacia cautivo.
Hoy recogí las hojas secas de nuestro amor.
Las hice polvo y las lance al viento,
para borrar tus recuerdos.
El otoño de las penas las hizo caer,
alli se quedo aquel amor perfecto.
Se quedaron las huellas de tu cuerpo,
impresas por el tiempo.
Se borraron los poemas,
escritos al escuchar tu voz.
En esas hojas,
Se quedaron aquellos sueños y fantasías.
Con su verde fresco, sentíamos la armonía del amor.
En aquellas hojas se quedaron tus besos,
tus alegrías, el palpitar de tu corazón.
En esas hojas se quedo tu aroma,
tu delicada figura, tu belleza que me hacia cautivo.