Alejandro Leza
Poeta recién llegado
Hojas cayendo,
desatadas,
solitarias en su viaje sin destino,
abrumadas con las gotas
que derraman unos ojos,
que nunca han visto.
Hojas secas,
huérfanas de vida,
de un color que se ha mudado al desconsuelo
de un amor que las nutría
con algún verso.
Hojas sin un brillo,
marchitas,
llorando sangre triste,
sangre condenada en otro pecho
que no sabe que este otoño
no es eterno.
Hojas muertas,
privadas,
sin un sol que las reviva,
sin un agua que las moje en ilusiones,
y sin flores que reciten su poesía.
desatadas,
solitarias en su viaje sin destino,
abrumadas con las gotas
que derraman unos ojos,
que nunca han visto.
Hojas secas,
huérfanas de vida,
de un color que se ha mudado al desconsuelo
de un amor que las nutría
con algún verso.
Hojas sin un brillo,
marchitas,
llorando sangre triste,
sangre condenada en otro pecho
que no sabe que este otoño
no es eterno.
Hojas muertas,
privadas,
sin un sol que las reviva,
sin un agua que las moje en ilusiones,
y sin flores que reciten su poesía.
Última edición: