identidadnodefinida
Poeta asiduo al portal
Aviva esta resurrección de mi alma.
Ahora en este instante
o en mi lecho de muerte
cuando no sobreviva mas ante
tu plausible existencia.
¡ No digas nada por favor !
deja que tu silencio hable por ti.
Me bastan tus gemidos esbeltos
pues por que aplauden mis destellos.
Me bastan tus silencios ininterrumpidos,
allá donde andes,
pues por que son cantos en mis ceras mudas.
Te lo suplico...¡ No digas nada por favor !
deja que tus lágrimas primaverales
sean mi llovizna penitenciaria.
Deja que tu sonrisa de niña nórdica
recite odas suculentas al ocaso;
un ocaso patente en la venta
de mi habitación oscura.
Esque con tan solo tu, como persona
¡ mentira ! mas bien como escultura
sazonada por persona,
logras esperanzar los anhelos,
contenidos en el aforo de mis sentidos.
Por eso, no importa tutearte o dialogarte.
Y sabes por que? pues por que tan solo
tu plausible existencia,
sellada en esta
dimensión, logra bautizar mi reverencia:
¡ No digas nada por favor !
Ahora en este instante
o en mi lecho de muerte
cuando no sobreviva mas ante
tu plausible existencia.
¡ No digas nada por favor !
deja que tu silencio hable por ti.
Me bastan tus gemidos esbeltos
pues por que aplauden mis destellos.
Me bastan tus silencios ininterrumpidos,
allá donde andes,
pues por que son cantos en mis ceras mudas.
Te lo suplico...¡ No digas nada por favor !
deja que tus lágrimas primaverales
sean mi llovizna penitenciaria.
Deja que tu sonrisa de niña nórdica
recite odas suculentas al ocaso;
un ocaso patente en la venta
de mi habitación oscura.
Esque con tan solo tu, como persona
¡ mentira ! mas bien como escultura
sazonada por persona,
logras esperanzar los anhelos,
contenidos en el aforo de mis sentidos.
Por eso, no importa tutearte o dialogarte.
Y sabes por que? pues por que tan solo
tu plausible existencia,
sellada en esta
dimensión, logra bautizar mi reverencia:
¡ No digas nada por favor !