guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Hay momentos de soledad en el cual recuerdo aquellos momentos contigo
aquellas sonrisas que compartimos
y que hoy son parte de la historia,
mejor dicho del olvido,
porque sin ti yo me quedo en el vacío
y no lucho, solamente sobrevivo...
Aquellas interminables horas pensando
en porque no respondías mis mensajes
y si pensabas en esas palabras que salían desde mi cabeza,
pero que pasaban por mi alma...
Creo que perdí otra vez en el amor
y que era yo?
siemplemente un pobre escritor truncado
pues nunca escribía del amor como alegría,
todo era tristeza, melancolía y mil porciento pesadilla,
todo era siempre con respecto a mis fallos en el amor,
sobre los celos que le tenía hasta el propio viento,
o la manera de escribir mía,
tan particular, pero siempre mía...
No te tengo!
y siento que puedo caer preso del alcohol, de las drogas y de los pretextos,
pero si tan solo fuera preso de ti,
ya hubiera publicado un poemario en esta vida mía,
y quizás podría llamarme poeta
y no una gran mentira,
pero... no te tengo
y siento que me ando muriendo,
por culpa de aquellos que te conversan a lo lejos
y los que aparecen en tu sendero como un simple destello
y yo tan lejos,
nunca verdadero...
Donde estarás,
pregunta muy frecuente en estos tiempos de soledad y de tortura,
Solo espero que esta carta no llegue muy tarde y tampoco a destiempo,
Porque en mis suenos veo que nuestras manos no se alcanzan
y vas desapareciendo a lo lejos,
yo tan mortal y tú muy de sueño
solo espero que estás palabras las leas
y no creas que es un cuento...
aquellas sonrisas que compartimos
y que hoy son parte de la historia,
mejor dicho del olvido,
porque sin ti yo me quedo en el vacío
y no lucho, solamente sobrevivo...
Aquellas interminables horas pensando
en porque no respondías mis mensajes
y si pensabas en esas palabras que salían desde mi cabeza,
pero que pasaban por mi alma...
Creo que perdí otra vez en el amor
y que era yo?
siemplemente un pobre escritor truncado
pues nunca escribía del amor como alegría,
todo era tristeza, melancolía y mil porciento pesadilla,
todo era siempre con respecto a mis fallos en el amor,
sobre los celos que le tenía hasta el propio viento,
o la manera de escribir mía,
tan particular, pero siempre mía...
No te tengo!
y siento que puedo caer preso del alcohol, de las drogas y de los pretextos,
pero si tan solo fuera preso de ti,
ya hubiera publicado un poemario en esta vida mía,
y quizás podría llamarme poeta
y no una gran mentira,
pero... no te tengo
y siento que me ando muriendo,
por culpa de aquellos que te conversan a lo lejos
y los que aparecen en tu sendero como un simple destello
y yo tan lejos,
nunca verdadero...
Donde estarás,
pregunta muy frecuente en estos tiempos de soledad y de tortura,
Solo espero que esta carta no llegue muy tarde y tampoco a destiempo,
Porque en mis suenos veo que nuestras manos no se alcanzan
y vas desapareciendo a lo lejos,
yo tan mortal y tú muy de sueño
solo espero que estás palabras las leas
y no creas que es un cuento...