Arropa el crepúsculo, esos amores que contruyen poesía. Se transforma el instante en momentos de intimidad hermosa, de confidencias, de abrir las almas y unir corazones. El temblor del labio al recibir un beso, el calor del pecho al apretar al otro en un abrazo prolongado, amables, sincero. Horas íntimas, tiempo de amor y palabras, de desgranar versos entre las manos, rosario de palabras hermosas...
Tienes el don de hacer bellos poemas, magia con tus letras. Así se convierte en un grato paseo el discurrir por tu obra, disfrutando de lo que derrama tu pluma sobre nosotros.
Un fuerte abrazo y un beso enorme.