Elisalle
Poetisa
Tenía agridulce la boca
El sabor que dejan las naranjas ácidas
ni por más que cepillara los dientes
Cada encuentro era una historia con final agridulce
El alba Los trinos Las cobijas La ducha
Amor no era el sustantivo
En algo debía parecerse
Nunca hubo un nombre
pero ¿cómo se llama al instante en que las hormigas
recorren los pasillos que sabían a dulzor
como azúcar de azucareros derramados
en el ombligo las rodillas las orejas los cabellos?
Una palabra
Ninguna palabra
Una palabra ardía en los labios al extasiarse en el hormiguero
y allí se convertía en gemido
Tanta azúcar
Tantas hormigas
Mil hormigas
Más azúcar
y la boca otra vez era agridulce
como si recién hubiera comido naranjas ácidas.
***
María Margarita
01/04/2017
Todos los Derechos Reservados
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
Inscripción 204.688