Hoy es un día de muchos,
De más de treinta años ya,
Y una vez más he de concluir
Que la vida no me satisface.
Parece como si
No tuviera
Nada nuevo
Que ofrecerme.
Nada que me sorprenda
Me emocione o me enamore.
Nada que me dé esperanzas.
No me queda nada en que creer.
No soy feliz.
No aspiro a la felicidad.
No aspiro a nada.
Sólo soy un testigo casual
De mi propia existencia.
La miro pasar desde afuera
Sin interés,
Sin ilusión,
Sin ganas,
-Distraídamente-
Sin vivirla.
Como un espectador curioso
Ante algo ajeno
Dejo que el destino
Vaya desovillando
La maraña gris de mis días
Hasta descubrir lentamente
Que en su centro
No estás tú.
De más de treinta años ya,
Y una vez más he de concluir
Que la vida no me satisface.
Parece como si
No tuviera
Nada nuevo
Que ofrecerme.
Nada que me sorprenda
Me emocione o me enamore.
Nada que me dé esperanzas.
No me queda nada en que creer.
No soy feliz.
No aspiro a la felicidad.
No aspiro a nada.
Sólo soy un testigo casual
De mi propia existencia.
La miro pasar desde afuera
Sin interés,
Sin ilusión,
Sin ganas,
-Distraídamente-
Sin vivirla.
Como un espectador curioso
Ante algo ajeno
Dejo que el destino
Vaya desovillando
La maraña gris de mis días
Hasta descubrir lentamente
Que en su centro
No estás tú.
Última edición: