Hoy estamos sin vos.
Tu cara y tus gestos nos dejan
un espacio vacío difícil de superar.
Tu alma, que es todo lo que fuiste
para nosotros en esta vida,
ya está en comunión con las nuestras.
Y es toda tu presencia
tal como te recordamos
y vivimos desde el mismo momento
en que nacimos y nos tuvistes en tus brazos.
No hay olvido posible para el amor
que creció siendo raíz del alma
y se fue como una flor alimentada
con la ternura del cariño recíproco
de ese amor.
Tu cara y tus gestos nos dejan
un espacio vacío difícil de superar.
Tu alma, que es todo lo que fuiste
para nosotros en esta vida,
ya está en comunión con las nuestras.
Y es toda tu presencia
tal como te recordamos
y vivimos desde el mismo momento
en que nacimos y nos tuvistes en tus brazos.
No hay olvido posible para el amor
que creció siendo raíz del alma
y se fue como una flor alimentada
con la ternura del cariño recíproco
de ese amor.