samsahara
Poeta fiel al portal
ME ABRAZA LA MELANCOLIA
Hoy me toma entre sus brazos la melancolía,
no lo se talvez la cause este día nublado,
cuándo dentro del salón de clase miro por la ventana,
y brota sin querer de mis ojos una lagrima.
O talvez será el hecho de que me siento sola,
de que tu, cariño mió estés tan lejos,
o será que me siento traicionada y herida,
por aquel amigo al que mis secretos conté.
Solo se que hoy me acuna la tristeza,
que me siento cuan muñeca de cristal,
tirada en el piso partida en mil pedazos,
con la muerte acechándome como una amiga insistente.
Esta noche dormiré en las tinieblas de mi vida.
Cobijándome con la sabana de sangre que cubrirá mi cuerpo,
Escuchando la triste melodía que me acompaño en vida,
Esta noche moriré en brazos de la melancolía.
Mi cuerpo será encontrado en mi cama,
y mi sangre correrá como un río entre las sabanas de mi cama,
seré cuan muñeca de cristal
tiesa y fría en una noche de enero.
Mi cuerpo será enterrado como a un vil animal,
en el jardín de una casa desolada,
sin ataúd que me proteja de la tierra,
sintiendo como los gusanos lentamente me devoran.
Nadie sabrá cuando llegue mi muerte,
pues se que no asistirán al funeral,
solo estará el cavador, mi cuerpo y la luna,
que serán testigos de cómo mi cuerpo vuelve a la tierra.
no lo se talvez la cause este día nublado,
cuándo dentro del salón de clase miro por la ventana,
y brota sin querer de mis ojos una lagrima.
O talvez será el hecho de que me siento sola,
de que tu, cariño mió estés tan lejos,
o será que me siento traicionada y herida,
por aquel amigo al que mis secretos conté.
Solo se que hoy me acuna la tristeza,
que me siento cuan muñeca de cristal,
tirada en el piso partida en mil pedazos,
con la muerte acechándome como una amiga insistente.
Esta noche dormiré en las tinieblas de mi vida.
Cobijándome con la sabana de sangre que cubrirá mi cuerpo,
Escuchando la triste melodía que me acompaño en vida,
Esta noche moriré en brazos de la melancolía.
Mi cuerpo será encontrado en mi cama,
y mi sangre correrá como un río entre las sabanas de mi cama,
seré cuan muñeca de cristal
tiesa y fría en una noche de enero.
Mi cuerpo será enterrado como a un vil animal,
en el jardín de una casa desolada,
sin ataúd que me proteja de la tierra,
sintiendo como los gusanos lentamente me devoran.
Nadie sabrá cuando llegue mi muerte,
pues se que no asistirán al funeral,
solo estará el cavador, mi cuerpo y la luna,
que serán testigos de cómo mi cuerpo vuelve a la tierra.
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