Hoy me viene a la memoria
Mis queridos compañeros
La triste y real historia
Del trovador de senderos
Nació y apenas nació,
Ya comenzó a sufrir.
Vivió y con ello aprendió
Que vivir tan sólo es morir
Y así a base de vivencias
Que el destino le deparó,
Del amor supo sus ausencias
Y al cariño jamás conoció
Con su orfandad de cariño
Y cantándole a los amores,
Se sentía como el niño
Del coro de los cantores
Siempre dando que hablar
Por su grandeza de alma
Intentando enamorar
Para así calmar su alma
¡Ay trovador de sendero!
Le decían las mujeres.
Tienes cantes de jilguero
Mientras por dentro te mueres
Él se confesaba a la encina
Al abeto y los zarzales
Y aún su alma camina
Con sus cantes y con sus males
Esta es la historia del trovador
Que sin conocer la maldad,
Se está muriendo de amor
De tristeza y de soledad