Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te acepto un beso, los dos desnudos
y con la risa suelta en media calle,
abrázame y desata todos los nudos
de mi camisa y no repares en ningún detalle.
Hoy que cumplo años y me hago viejo,
hoy que apago cuarenta y tantas velas
muéstrame tu pierna en el espejo
y tu pezón rosado, aureola de ciruelas.
Nunca fui alérgico al gluten ni a la lactosa,
no me perdí los clásicos en blanco y negro,
que te bese yo, no es la gran cosa,
pero que lo hagas tú, demora mi entierro.
Mis girasoles siempre corren tras la Luna,
tu encaje azul nunca ciega mis ojos,
quédate conmigo en esta cuna
donde verte dormir, alimenta mis antojos.
Mi película de adultos era espiarte en la rendija
mientras vigilaba que no vinieran los soldados,
ahora tiene Nerón quien le dirija
este incendio lujurioso con los dados.
Hoy que acepto que me des un beso
y que me felicites casi de inmediato,
te confieso que es a tu cadera a quien le rezo,
y apuesto a que no tenías el dato.
y con la risa suelta en media calle,
abrázame y desata todos los nudos
de mi camisa y no repares en ningún detalle.
Hoy que cumplo años y me hago viejo,
hoy que apago cuarenta y tantas velas
muéstrame tu pierna en el espejo
y tu pezón rosado, aureola de ciruelas.
Nunca fui alérgico al gluten ni a la lactosa,
no me perdí los clásicos en blanco y negro,
que te bese yo, no es la gran cosa,
pero que lo hagas tú, demora mi entierro.
Mis girasoles siempre corren tras la Luna,
tu encaje azul nunca ciega mis ojos,
quédate conmigo en esta cuna
donde verte dormir, alimenta mis antojos.
Mi película de adultos era espiarte en la rendija
mientras vigilaba que no vinieran los soldados,
ahora tiene Nerón quien le dirija
este incendio lujurioso con los dados.
Hoy que acepto que me des un beso
y que me felicites casi de inmediato,
te confieso que es a tu cadera a quien le rezo,
y apuesto a que no tenías el dato.