myar
Poeta recién llegado
Hoy te vi...
Después de tanto tiempo
te vi.
Pero no con esa mirada distraida,
que es costumbre en mi,
no con los ojos siempre,
sino con la mirada de la esperanza.
Hoy vi tus ojos,
y no fue como siempre,
sino que me detuve
y observé con profundidad
y en ellos vi al hombre sincero
que hay detrás de ti.
Hoy tomé tus manos por primera vez,
las sentí fuertes
y me sentí segura a tu lado.
Tu aroma me produjo nostalgia,
de aquellos tiempos donde todo era inocente.
Sobre tus hombros me dormí
con la confianza de que cuidarías de mi.
Con un beso en los labios desperté,
sintiendo una dulzura incomparable
aquella que sólo da el amor.
Hoy te vi...
Después de tanto tiempo,
te vi.
Después de tanto tiempo
te vi.
Pero no con esa mirada distraida,
que es costumbre en mi,
no con los ojos siempre,
sino con la mirada de la esperanza.
Hoy vi tus ojos,
y no fue como siempre,
sino que me detuve
y observé con profundidad
y en ellos vi al hombre sincero
que hay detrás de ti.
Hoy tomé tus manos por primera vez,
las sentí fuertes
y me sentí segura a tu lado.
Tu aroma me produjo nostalgia,
de aquellos tiempos donde todo era inocente.
Sobre tus hombros me dormí
con la confianza de que cuidarías de mi.
Con un beso en los labios desperté,
sintiendo una dulzura incomparable
aquella que sólo da el amor.
Hoy te vi...
Después de tanto tiempo,
te vi.