Lucyfero
Poeta recién llegado
Hoy
Hoy
Hoy más que nunca germina,
La llama de un amor denostado,
El fuego que la distancia olvida,
A tu lado,
Para dejar abierta la herida,
De un amor como el mío distanciado.
Hoy
Hoy es el día que bendigo,
Aquel que quisieron los dioses,
Traerme una estrellita del cielo,
Y acurrucarla aquí abajo
Dormida,
Dejándola con cuidadito en el suelo.
Hoy
Hoy es tu día, amor mío,
Tal como hoy quiso nacer un ángel,
Frágil pero de fuerte poderío,
Rubito y con ojos brillantes,
Tan verdes como el albedrío,
De un bosque de pinos gigantes.
Hoy
Tal como hoy tuvo Dios un desafío,
De dar a luz su imagen viva,
Ya que seguro que Dios es mujer,
Y quiso en ti crear cautiva,
La prueba indudable que haga ver,
Que existe Dios allá arriba.
Hoy
Hoy hace pocos que quiso hacer,
Aquello que, en el tiempo predestinado,
Unió tu amor con el mío,
En un acto bastante honrado,
Que hizo que tú y yo quedásemos,
Para siempre del otro al lado.
Hoy
Hoy más que nunca pensamos,
En la distancia que nos separa,
Que impide que nos abracemos,
Que hace que no sea muy clara,
Si son horas, días o meses,
El trayecto que nos distancia.
Hoy
Que el día de hoy sea eterno,
Que no pasen las horas,
Que no cese este momento,
Que sea como un recuerdo,
De alcoba,
Guardado para siempre en el tiempo.
Hoy
Hoy sólo me queda felicitarte,
Aquí en la soledad de mi vida,
Distancia que tan solo puede
Aparte,
Ser capaz de darme comida,
Y alimento para no desmayarme.
Hoy
Ni hoy ni nunca habrá en el mundo,
Dinero suficiente que iguale,
El amor que por ti yo difundo,
Ni regalos que nunca acorralen,
Ni presentes que jamás atesoren,
La pasión de mi corazón iracundo.
Hoy
Ya sé que hoy tocaba regalarte,
Un universo para ti sola enterito,
Y millones de estrellas que surcan,
Todos los días el infinito,
Así que perdona amor mío,
Por estos presentes chiquitos.
Hoy
Hoy te quiero más que nunca,
Y te deseo toda la felicidad,
Que este tonto involucra,
¡Feliz cumpleaños amor mío!
Y que cumplas muchísimos más,
Estando para siempre conmigo.
Hoy
Hoy más que nunca germina,
La llama de un amor denostado,
El fuego que la distancia olvida,
A tu lado,
Para dejar abierta la herida,
De un amor como el mío distanciado.
Hoy
Hoy es el día que bendigo,
Aquel que quisieron los dioses,
Traerme una estrellita del cielo,
Y acurrucarla aquí abajo
Dormida,
Dejándola con cuidadito en el suelo.
Hoy
Hoy es tu día, amor mío,
Tal como hoy quiso nacer un ángel,
Frágil pero de fuerte poderío,
Rubito y con ojos brillantes,
Tan verdes como el albedrío,
De un bosque de pinos gigantes.
Hoy
Tal como hoy tuvo Dios un desafío,
De dar a luz su imagen viva,
Ya que seguro que Dios es mujer,
Y quiso en ti crear cautiva,
La prueba indudable que haga ver,
Que existe Dios allá arriba.
Hoy
Hoy hace pocos que quiso hacer,
Aquello que, en el tiempo predestinado,
Unió tu amor con el mío,
En un acto bastante honrado,
Que hizo que tú y yo quedásemos,
Para siempre del otro al lado.
Hoy
Hoy más que nunca pensamos,
En la distancia que nos separa,
Que impide que nos abracemos,
Que hace que no sea muy clara,
Si son horas, días o meses,
El trayecto que nos distancia.
Hoy
Que el día de hoy sea eterno,
Que no pasen las horas,
Que no cese este momento,
Que sea como un recuerdo,
De alcoba,
Guardado para siempre en el tiempo.
Hoy
Hoy sólo me queda felicitarte,
Aquí en la soledad de mi vida,
Distancia que tan solo puede
Aparte,
Ser capaz de darme comida,
Y alimento para no desmayarme.
Hoy
Ni hoy ni nunca habrá en el mundo,
Dinero suficiente que iguale,
El amor que por ti yo difundo,
Ni regalos que nunca acorralen,
Ni presentes que jamás atesoren,
La pasión de mi corazón iracundo.
Hoy
Ya sé que hoy tocaba regalarte,
Un universo para ti sola enterito,
Y millones de estrellas que surcan,
Todos los días el infinito,
Así que perdona amor mío,
Por estos presentes chiquitos.
Hoy
Hoy te quiero más que nunca,
Y te deseo toda la felicidad,
Que este tonto involucra,
¡Feliz cumpleaños amor mío!
Y que cumplas muchísimos más,
Estando para siempre conmigo.