Hoy que ví tus manos, las ví más hermosas
que nunca. Y sostenían el cigarrillo que
cerraba tus ojos a extinguido paso.
Supe que te amaba. Al amarte día tras día
y llegar a tus mansas lágrimas, rodando en
esa sonrisa nerviosa de frío miedo que también sentía.
Hoy ví tu rostro entre sombras, más claro que
a plena luz del día, con tu plena mirada
que entre cielos apagados se escondía.
Mi corazón gritaba, como grita un pez desde
lo profundo al alba, dejando sobre mi
pecho grageas de un beso al agua.
Hoy que te ví mujer tan lejana, podría
jurar que en mi vida jamás
te había sentido tan cercana.
que nunca. Y sostenían el cigarrillo que
cerraba tus ojos a extinguido paso.
Supe que te amaba. Al amarte día tras día
y llegar a tus mansas lágrimas, rodando en
esa sonrisa nerviosa de frío miedo que también sentía.
Hoy ví tu rostro entre sombras, más claro que
a plena luz del día, con tu plena mirada
que entre cielos apagados se escondía.
Mi corazón gritaba, como grita un pez desde
lo profundo al alba, dejando sobre mi
pecho grageas de un beso al agua.
Hoy que te ví mujer tan lejana, podría
jurar que en mi vida jamás
te había sentido tan cercana.