Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
No sé lo que esperes, ni lo que quieras,
ni de qué manera hablarte del amor,
cuando no nos vemos, espadas traicioneras
atacan mi corazón y muero con temor.
La crisis de los sesenta me llega sin ti,
hay golondrinas esta noche en mi aposento,
trato de llevar mi vida de allá hacia aquí
pero vivir sin ti, mata mi intento.
Dirás que es poca cosa que te extrañe
y yo fingiré reír los fines de semana,
es difícil no dejar que la soledad me arañe
cuando no existe la luz en mi ventana.
He pedido un nueve once porque estoy muriendo
sin el roce de tus labios en los míos,
hasta mis ganas de vivir van desapareciendo
y el amor, es una enorme huelga de líos.
No entiendo que no entiendas que te amo,
este bazar de besos no tiene ningún sentido,
paso un laberinto sin abertura o tramo
y mi pobre corazón es un malherido.
ni de qué manera hablarte del amor,
cuando no nos vemos, espadas traicioneras
atacan mi corazón y muero con temor.
La crisis de los sesenta me llega sin ti,
hay golondrinas esta noche en mi aposento,
trato de llevar mi vida de allá hacia aquí
pero vivir sin ti, mata mi intento.
Dirás que es poca cosa que te extrañe
y yo fingiré reír los fines de semana,
es difícil no dejar que la soledad me arañe
cuando no existe la luz en mi ventana.
He pedido un nueve once porque estoy muriendo
sin el roce de tus labios en los míos,
hasta mis ganas de vivir van desapareciendo
y el amor, es una enorme huelga de líos.
No entiendo que no entiendas que te amo,
este bazar de besos no tiene ningún sentido,
paso un laberinto sin abertura o tramo
y mi pobre corazón es un malherido.